Race Report – Maratón de Chicago 2026
Cuando eres runner empiezas a escuchar de las Major, en mi vida imaginé vivir esta experiencia, pero bueno, esto partió el 2020 había quedado en la tómbola de chicago justo el año que era pandemia, no pude correr, luego se aplazó un año y no pude ir por temas personales.
El año 2024 por casualidad se me ocurrió revisar mi sesión del corredor en Maratón de Chicago y resulta que aparecía en pantalla que aún tenía un cupo, me volví a inscribir y a las 24 horas me llega un mail que mi cupo estaba listo, que tenía hasta diciembre de ese mismo año para reclamarlo (lo cual hice).
Toda planificación decía que correría el año 2025 mi primer major, pero tampoco pude, por quedar sin trabajo, otra vez lo aplacé para este año y este año otra vez sin trabajo, pero algo en mí me decía no aplazarlo así que me lancé a la aventura.
Ya comprados los pasajes, asegurado el cupo, faltaba el hospedaje, el cual hasta julio aún no tenía reserva y el tiempo se acercaba, hasta que por esas casualidades una amiga, Arody del team Kenya publica en su Instagram que no podría viajar y que vendía la estadía de su viaje en el Congress Plaza, así, que esa fue la señal que esperaba de que iba por buen camino, le compre el cupo y ya tenía el 80% de la planificación lista, la reserva del hotel estaba asociada a una agencia donde me atendió una persona de lo más buena, me coordinó las fechas del hospedaje y todo acordado.
Llego el día del tan anhelado viaje. Aquí un punto importante es la primera vez que mi hija me acompañaba a un viaje de esta magnitud, así que nos lanzamos ambas a la aventura, el día 8 de octubre nos fuimos al aeropuerto dispuestas a viajar con las mil escalas del vuelo, pero para sorpresa de nosotras el vuelo avisa que esta con retraso de 5 horas, por lo que tocó quedarnos en el aeropuerto y viajar el viernes a las 6 am, cansada de la espera no subimos al avión con dirección Miami (escala), luego de esperar 3 horas ahí, nos embarcamos al último vuelo hacia Chicago que llegamos alrededor de las 6 PM muy agotadas, nos esperaba nuestro amigo Bill (un ángel en Chicago) nos ayudó a ubicarnos, nos llevó al hotel, llegamos agotadas, caí dormida en un pestañazo, no había dormido nada en 24 horas y mi cuerpo ya agotado pedía una cama.
El sábado ya más descansada nos lanzamos por el kit, la Expo linda, pero quería descansar más para correr al otro día, así que nos devolvimos al hotel, descansamos una horas, para luego empezar en la búsqueda de mi arroz para la carga de carbo (soy celiaca) así que no fue una tarea fácil pero se logró con la ayuda de mi amigo, mi coach Anselmo Vilches me envía programación de carrera así que tranquila, porque el trabajo estaba listo, cené, arreglé mis cosas y recibo una llamada de mi queridas amigas (Las Gacelas) que siempre apañan las carreras, ellas estaban tan emocionadas por mí, por veme llegar a donde todas soñamos algún día, correr una Major en la vida.
Y llegó el día, 4.30 am en pie (no dormí casi nada) estaba algo cansada pero muy feliz y orgullosa de enfrentar esta carrera a pesar de todo lo sucedido, así que me vestí con calma, desayuné bien, mi hija dormía pero luego despertó y me ayudó con algunas cosas para quedar lista a las 6:30 am, bajo al lobby del hotel y está la embarrada, gente por todos lados, una hermosa locura que había decidido vivir estando en el presente cada minuto de este día, me dispongo a salir y me encuentro con la persona de la agencia que me dio la buena onda de tomarme un foto para comparar como partes y como llegas, luego me dirijo a mi puerta de entrada 7 am llego puntual, puerta 1, corral F,
Esperé 1 hora hasta que nos hacen avanzar y de pronto sin darme cuenta ya habíamos largado, ya en ruta se sentía en el ambiente el calor que nos esperaba, así que me dispuse la siguiente estrategia aprovechar las horas frescas y asegurar la carrera, eso fue hasta el km 25 en donde empiezo ya a sentir el calor y cansancio de la piernas por el viaje, por no dormir bien, así que tuve que bajar el ritmo, pero seguí, en mi mente no había más que llegar a la meta donde estaba mi hija esperándome, le dije que me mandara mensajes por WhatsApp durante la carrera para saber que estaba bien, así que veía mi reloj y ningún mensaje hasta el km 20 en donde me escribió, vi que entró el mensaje y respiré.
Sigo en carrera hasta que en el km 30 dolor en mi tobillo derecho, el esguince que tuve en mayo haciéndose notar en la carrera, pero bueno, mi mente esta fuerte y me permitió seguir avanzando, así que en la cabeza decía “si llego al 35, me quedan 7 km y empecé a decirme “¿Qué son 7 km? Nada, son 35 minutos corriendo a 5, son los kms que haces de soltura”, así que nada, seguí avanzando hasta que en un abrir y cerrar de ojos aparece km 40 en mi reloj, que respiro, pienso son 2 km vamos, mis piernas estaban cansadas, pero si tienes la mente firme, el cuerpo obedece, así que me puse a correr intentando mantener nada más a esas alturas.
Llego al letrero de 800 mts, ¡wow! ya estoy casi, sigo avanzando la subida que me habían comentado, la enfrento y sigo letrero de 400 mts (¿me vuelvo a preguntar, que son 400 mts? 1 vuelta a la pista) ya estás ahí Claudia, y de pronto mi sprint para tocar el cielo en la meta.

Termino la carrera en 3horas 38 minutos, con un calor del infierno, sigo avanzando ya medio mareada a esas alturas, pero sonriente como siempre de haber terminado mi proceso, feliz, me emociono, recibo mi medalla.
Este tiempo no fue fácil en ningún aspecto, pero me demostré a mi misma que siempre que quieras algo puedes lograrlo, aquí toco caminar un buen tramo, pero en mi mente lo único que tenía a esas alturas era abrazar a mi hija, quería que ella se sintiera orgullosa de mi y que esto le demostrara que si ella quiere algo siempre puede obtenerlo, solo tiene que trazar el camino, sigo avanzando y llega el mensaje “mami te estoy esperando”. ¡Wow! ¡Qué mensaje! con los ojos llenos de lágrimas sigo avanzando, hasta que llego al punto donde estaba, la abrazo y no pude contener mi llanto, me largué a llorar como cabra chica, estaba tan contenida que llegar ahí y verla fue el mejor premio y aquí viene el dato, la elección del hotel un acierto absoluto, solo crucé la calle y estaba en mi hotel, llegué literal en 5 minutos a mi habitación.
Ya en el hotel, descansé, me metí a la ducha helada porque venía hirviendo, dormí un ratito, descansé y luego me fui a recorrer esta hermosa ciudad que me acogió para vivir la experiencia mas linda de mi vida, debutar en mi primer Major.
Por Claudia Parra
Fecha de la carrera: Domingo 11 de octubre de 2026



