Aparentemente, hay disciplinas deportivas más entretenidas que correr. Cuando hablamos de fútbol, baloncesto, tenis, voleibol, béisbol, rugby… vemos que son deportes con un componente imaginativo: suele haber una pelota de por medio y existe un objetivo, que es colocar esa pelota en algún lugar concreto, mediante técnica, táctica o habilidad. Lo que viene a ser un juego, vamos.
Y llegamos nosotros, los runners, y decidimos que a nosotros lo que nos gusta es correr. Mira que nuestra afición es simple, monótona y aparentemente aburrida, ¿verdad? Pero es lo que nos gusta, lo que nos hace sentir bien, lo que nos aporta la felicidad de cada día. ¿Por qué? No es fácil de explicar, pero la realidad es que se trata de una actividad adictiva y que ya no podemos vivir sin nuestra ración semanal de kilómetros.
por Javier Serrano (Lunes 15 de septiembre de 2014)