Correr es una actividad que hacemos a menudo, se convierte en parte de nuestra vida. Y debemos disfrutar cada día que salimos a trotar, cada sesión que realizamos: Correr es un placer porque nos sentimos vivos, convivimos con otros corredores, realizamos una actividad saludable al aire libre…
Muchos nos fijamos un objetivo deportivo, y a veces sólo nos sentimos felices si lo conseguimos. Eso es un error: Debemos pasarlo bien cada día, disfrutar del camino que recorremos y no dejar de sonreír cada vez que tenemos la oportunidad de hacer unos cuantos kilómetros.
por Javier Serrano (Viernes 1 de mayo de 2015)