Race Report – Maratón de Sevilla 2026
Fue mi maratón número 11, el primero en España… y espero que no el último.
Llegamos el viernes, justo con un temporal que venía desde la semana anterior. Confiábamos en que nos diera una tregua para el domingo.
La ciudad me impresionó desde el primer momento: Su arquitectura, sus calles, su gente. Me encanta sentir la cultura de otros países cuando viajo a correr.
El retiro del kit fue expedito, y la feria bien organizada, con varias cosas entretenidas, aunque nada especialmente llamativo en cuanto a merchandising.
Con el número en mano, salimos a recorrer. El sábado, con mucha ilusión, llevé a mi hijo de 4 años a la corrida infantil que organizaba el maratón. Una forma preciosa de acercar a los niños al deporte y a la fiesta del running que se respiraba en toda la ciudad.

El día previo fue tranquilo, hasta que en la cena llegó la noticia que nadie quería recibir antes del gran día: debido a las lluvias, las medallas no habían llegado. No habría medallas. En su lugar, entregarían una réplica de madera.
Las sensaciones fueron intensas: “¿Es por esto que corro? ¿Por la medalla, por el proceso, por mi familia, por la experiencia? Traté de dormir tranquila, recordando que el verdadero premio estaba en vivir la carrera.
La mañana del domingo nos encontró listos para partir, junto a un grupo de chilenos, bajo un frío que calaba los huesos. Las filas para los baños eran eternas y el servicio de guardarropía estaba lejos; llegué con lo justo a mi corral. Me impresionó ver el respeto absoluto: Nadie estaba en un color que no le correspondía.
¡Y partimos! La largada fue rápida y el recorrido se sentía veloz. Mi plan era mantener un ritmo cómodo hasta el kilómetro 21 para luego apretar en la segunda mitad. Pero en el 27 me di cuenta de que no podría hacerlo: el desgaste se hacía sentir, pese a lo plano y rápido del circuito.
La energía del público fue maravillosa: niños, abuelos y familias alentando en cada esquina. Nada que envidiarle a una Major.

En un momento me di cuenta de que mi reloj había enloquecido: El ritmo y la distancia que marcaba no eran reales. Como no podía saberlo con certeza, decidí correr por sensaciones hasta la meta. En el trayecto, ver a mi familia en dos puntos distintos me llenó el corazón.
Al llegar a la meta, el ambiente era pura celebración. Gente aplaudiendo, gritando tu nombre, compartiendo la emoción. Las lágrimas y la felicidad me invadieron. Recibí mi medalla de madera con el mayor orgullo y alegría.

Sevilla estaba lista.
Te volvería a elegir, porque fuiste una fiesta y un aprendizaje maravilloso.
Tiempo final: 3:32:46.
Jessica Balseca
Fecha de la carrera: Domingo 15 de febrero de 2026


